Optar por un catering para un evento, es una excelente forma de celebrar un acontecimiento, sin necesidad de acudir a un restaurante o tener que reservar un espacio para la celebración. Organizar un evento, puede resultar tan complicado como crear una sinfonía y dirigir a la orquesta. Cada elemento debe estar en perfecta armonía con el resto, de manera que se cree una experiencia inolvidable. Dentro de esta composición, encontramos el catering como protagonista, al que todo el mundo va a analizar. Más allá de ofrecer comida, un buen servicio de catering, debe aportar sabor, estilo y, por supuesto, profesionalidad, lo que hace que una celebración, se convierta en un momento único.
Puesto que cada evento es especial y, en consecuencia, merece una atención especial y personalizada, conviene tener en cuenta, una serie de aspectos fundamentales a la hora de contratar un catering. Tanto si se trata de un evento formal, como si es el caso de una reunión relajada, cada tipo de catering, se diseña para cubrir unas necesidades concretas. Decantarse por la opción más adecuada, implica que esta, se ajuste al estilo, el espacio y el número de asistentes. Por lo que conocer los diferentes tipos de catering que se pueden contratar, a razón del evento a celebrar, ayuda a tomar la decisión más acertada.
Contar con un buen catering, garantiza una experiencia increíble para los asistentes al evento. Un buen servicio y unos buenos platos, no dejan a nadie indiferente. Al contrario, si una celebración, se acompaña de buenos bocados, el recuerdo, se queda en la memoria de los asistentes. No se trata únicamente de servir buena comida, se trata de crear una experiencia coherente, cuidada y en línea con la imagen que se quiere proyectar. Por lo que resulta imprescindible, conocer todo lo relativo a los tipos de catering y como elegir la mejor opción.
Un catering para cada evento
No es lo mismo un coctel de bienvenida que una boda. Ni es lo mismo un aperitivo que una cena. Por lo que existen diversos tipos de catering, cada uno de los cuales, ha sido concebido para adaptarse a cada tipo de evento y circunstancia. Tener en cuenta las diferentes opciones, permite planificar mejor el evento y elegir lo que más conviene en cada ocasión, contando con el espacio disponible y los invitados. Para conocer las diferentes opciones, no hemos dudado en consultar a El Molí Pan y Café, artesanos del pan y la bollería, con un excelente servicio de catering. De su mano, hemos conocido las diferentes opciones de catering, de las que vamos a hablar a continuación.
El primero de ellos, es la recepción de pie, tipo cóctel o finger buffet, un tipo de catering excelente, cuando se trata de un evento informal o en el que los invitados se mueven libremente. En este tipo de catering, se incluye una variedad de bebidas y pequeños aperitivos que los asistentes se pueden servir, al tiempo que se relacionan entre ellos. No es necesario que los comensales se sienten, fomentando un ambiente relajado y dinámico. Dentro de este tipo de catering, se ofrecen diferentes opciones con coffees, open bars y fingers buffets, con los que se puede adaptar en cada caso, creando una experiencia tan única como memorable.
Este tipo de catering, es ideal para los eventos corporativos y las presentaciones, exposiciones o lanzamiento de productos, donde todos los asistentes interactúan, mientras disfrutan de la oferta gastronómica propuesta. Flexibilidad e interacción, son elementos clave.
El otro tipo de catering que se puede encontrar, es el denominado como recepción en mesa. En este caso, se trata de una opción adecuada, cuando se pretende realizar una experiencia más formal o estructurada. Contar con un servicio de mesas es lo más acertado, puesto que los asistentes, se encontrarán sentados en sus respectivas mesas, siendo servidos por el personal del catering. En estos banquetes, se ofrecen menús elaborados, siendo perfectos para cenas de gala, de empresa o aquellos eventos, en los que se pretende disfrutar de una comida más formal y relajada, pero a nivel corporativo.
En este caso, resulta importante tener en cuenta que la organización del espacio y la distribución de las mesas, influye en la dinámica propia del evento. Del mismo modo que hay que señalar que la disposición de las mesas, afecta al presupuesto y la logística del catering. Adaptar el servicio a las características del evento, es algo que las empresas de catering hacen, de manera que se garantice una experiencia gastronómica de mayor calidad, poniendo la atención, en cada detalle.
Sabiendo los tipos de catering que se pueden encargar, toca conocer los aspectos a tener en cuenta, a la hora de optar por la mejor opción y, elegir el tipo más adecuado para el evento en cuestión.
La elección perfecta
Organizar un evento y que resulte un éxito, no es fácil. Elegir el catering adecuado es uno de los pasos más importantes a la hora de que el evento, sea memorable. Los diferentes tipos de servicio, pueden marcan la diferencia entre un evento común y uno que se quede grabado. Una de las claves del éxito, no es otra que cumplir con las expectativas de los asistentes, dentro de las cuales, se encuentra la experiencia gastronómica, ajustada al evento y el perfil de los asistentes. Un catering bien gestionado, da valor a la comida y al evento en general.
Dedicar un tiempo para elegir la comida y bebida más acorde con el evento, es fundamental para que los asistentes, queden satisfechos. Los servicios de catering, cuentan con expertos culinarios, capacitados para elaborar los menús más atractivos y equilibrados, adaptados a cada necesidad concreta.
No solo se trata de la comida y lo que se bebe con ella. Un buen catering, permite crear un ambiente único. Poner atención al espacio, la decoración y la gastronomía, de manera que se encuentren en armonía con el estilo buscado, es esencial. La elección del tipo de catering más adecuado, permite crear la atmósfera deseada. Desde un banquete elegante, servido en mesa, hasta el cóctel más relajado.
Por supuesto hay que confiar en el equipo y que este, esté compuesto por profesionales cualificados. Hay que asegurarse de que el servicio contratado, se componga de profesionales capacitados en los cuales, se pueda depositar la confianza. El propio equipo, se encargará de cuidar al máximo todos los detalles, desde la preparación hasta la limpieza final.
Conviene gestionar bien el presupuesto y prepararse para imprevistos, sin perder de vista la calidad. Las buenas empresas, proporcionan las mejores opciones dentro de cada presupuesto.
Para que un servicio de catering sea de una calidad superior, deben ofrecer algo más que una buena comida y presentación de los diferentes platos. Llegado el momento de contratar un servicio, hay que tener en cuenta aspectos como los que vienen a continuación.
Asesoramiento profesional por parte de la empresa de catering. Contar con el asesoramiento de la empresa a contratar, es un plus añadido. Los expertos guían en cada paso, desde la elección del tipo de catering, hasta la del menú. Un buen catering, debe ofrecer varias alternativas y propuestas personalizadas, en función de las necesidades del cliente y su presupuesto.
Otro aspecto de gran importancia es contar con el espacio adecuado, algo que muchas empresas de catering proporcionan, en el caso de que el cliente, no cuente con un lugar adecuado, para celebrar el evento. Además, la logística, el equipamiento y la preparación incluidas. Sobre todo, cuando se trata de un catering a domicilio, resulta muy importante contar con un espacio bien preparado para poder almacenar y preparar los alimentos.
El espacio en cuestión, debe disponer del equipo adecuado, como las parrillas, hornos y electrodomésticos esenciales. Las buenas empresas de catering, disponen de todo el equipo de cocina necesario para proporcionar el mejor servicio y, hacer que el evento, se desarrolle como es debido.
Una vez la fiesta pone fin, el equipo del catering, se ocupa de recoger todo el material utilizado y, la mayoría de las empresas, se encargan igualmente, de la limpieza. Las zonas utilizadas para el servicio, quedan recogidas y limpias. Lo que hay que tener presente es que, no es su obligación limpiar el resto de zonas.
Como es lógico esperar, al contratar un servicio de catering, se contrata personal cualificado. Los profesionales deben cumplir con la normativa de seguridad alimentaria, disponer de la formación necesaria, ser competentes y cumplir con la normativa sanitaria y de seguridad.
Una de las prioridades de cualquier evento, es que la comida se sirva en perfectas condiciones. Una buena empresa de catering, debe tomar las medidas necesarias para mantener la cadena de frio y garantizar que todos los ingredientes, se mantengan frescos y sean de la más alta calidad. Una buena mesa, es la estrella de cualquier evento, por lo que el servicio, debe asegurarse de servir los platos en su punto.
En definitiva, un buen catering, empieza con una reunión previa. Antes de realizar un evento, es fundamental reunirse con el responsable del catering, para saber si es el más adecuado, resolver las posibles dudas y garantizar que todo queda claro, el servicio va a ser el acordado y, por tanto, el más adecuado en cada situación.