Si estás pensando en organizar un concurso ante notario, este artículo te interesa

Con la navidad acercándose, muchas asociaciones, fundaciones, empresas y otros colectivos se lanzan a celebrar cenas benéficas, en las que se recaudan fondos de diferentes maneras. Una de esas maneras es celebrando un sorteo entre los asistentes, de hecho si nos paramos a pensarlo esto es algo común.

Un sorteo es un acto según el cuál se venden papeletas con una probabilidad de obtener un premio. Lo interesante de este método de recaudar fondos es su gran versatilidad, ya que se pueden otorgar premios de millones de euros (como en la lotería) o un jamón, (algo más común en ferias y asociaciones).

Los sorteos tienen como objetivo recaudar más beneficios de lo que vale el premio, y es que el premio suele ser un porcentaje del total que se va a recaudar. Por lo tanto, al acabar el sorteo y entregar el premio, tendremos unos beneficios que podemos destinarlos a un fin concreto o simplemente donarlo a una ONG.

Pero celebrar un sorteo puede ser un quebradero de cabeza en términos legales, ya que si no se realiza con total seguridad puede ser impugnado. La jurisprudencia en este sentido es clara, si el sorteo se realiza ante notario, es muy difícil que se obtenga una sentencia desestimatoria para los organizadores.

La típica coletilla que escuchamos de “sorteo ante notario” es una manera de dar seguridad a los sorteos. Y es que los notarios son los portadores de la fe pública en documentos y actos. Y no solo sirven para firmar escrituras de compraventa, herencias, o actas de constitución de sociedades.

Eso sí, para todos estos negocios es importante acudir a notarias de confianza, siendo la Notaría Tarancón un lugar dónde acudir con la total confianza de obtener un servicio de calidad, gracias a la experiencia de la notaria titular Dña. Alicia Velarde Valiente, que destaca por su amplio bagaje formativo y profesional.

Cómo de seguro es un sorteo ante notario

Cuando un sorteo se ha “celebrado ante notario” significa que un notario ha estado presente en el momento de realizarse y ha levantado acta de lo que ha ocurrido. Porque hay que ser cautos a la hora de hacer un sorteo puede haber sospechas de porqué se le ha otorgado el premio a una persona o la otra, y las sospechas vuelan cuando no eres el ganador.

Las empresas organizadoras son conscientes de ello y precisamente solicitan la intervención de notario para revestir a su sorteo de seriedad y rigor. El notario es un tercero imparcial y puede ser o no la denominada “mano inocente”. Los notarios también son los encargados de llamar al ganador del sorteo, lo que puede ser algo realmente divertido, pues llevar siempre noticias es siempre positivo.

En cuanto a las “bases depositadas ante notario”, esto significa que el organizador del concurso ha acudido previamente a un notario para hacerle entrega de las reglas que han de seguirse en la celebración del concurso, quién puede participar, quién no, etc. Se trata de establecer previamente las reglas del juego, para que en caso de no seguirse, quien se considere perjudicado o cualquier interesado pueda reclamar ante quien corresponda, o simplemente, que puedan ser consultadas por cualquiera.

Eso sí, para que no haya ninguna duda sobre la publicidad que se muestra a los consumidores, los notarios son especialmente rigurosos con las bases del sorteo. Recordemos que en caso de duda sobre el sorteo o para impugnarlo hay que acudir a estas bases. Pese a que los organizadores publicitaban que las bases del concurso estaban depositadas ante notario, los ciudadanos no disponían de medios suficientes para acceder a dichas bases; o en el peor de los casos, dichas bases ni existían y nadie se percataba de ello, con lo que se estaba proporcionando un aura de seriedad frente a los participantes que no era real.

El notariado, con los medios electrónicos de los que dispone, y que han sido costeados por su colectivo, están en condiciones de asegurar a los usuarios y consumidores el libre acceso al contenido de todas aquellas bases de concursos, ofertas y sorteos públicos que han sido previamente depositadas ante notario. Dicha base de datos se denomina “ABACO” y es de consulta gratuita para cualquier interesado a través de notariado.org.