Una boda automovilística

Hoy os traigo todo un bombazo. No he querido contaros nada antes de haber llevado a cabo el evento porque quería contaros todo con resultados y ya os puedo adelantar que han sido buenísimos. En estas fechas, como no podía ser de otro modo, se trata de una boda, pero de una boda muy, pero que muy original.

Se trata de una pareja de Granada cuya pasión son los coches. Él es dueño de un taller de vehículos de alta gama y la conoció a ella en una feria de automoción porque ella adora también el mundo del motor y de la competición. Cuando los conocí me parecieron una pareja muy peculiar, por sus peticiones, pero realmente encantadora y que tenían muy claro lo que querían para el día de su boda. Me dieron el presupuesto, que no diré por educación pero os puedo adelantar que era muy elevado, y me dijeron que querían una boda cuya base en la decoración, sorpresas y demás actividades fueran los coches.

¿Os imagináis mi cara cuando me dijeron aquello? Yo ya estaba pensando en decorados de estilo “Grease” con coches vehículos vintage cuando me dijeron que querían ver piezas de coches por todas partes, motores, carrocerías y demás productos de automoción real, nada de decorados ni imitaciones.

Mi cabeza empezó a echar humo, no paraba de pensar en cómo hacer todo. En la empresa hicimos una lluvia de ideas para ver cómo organizar las cosas con esa temática de fondo y al final, a pesar de que teníamos serias dudas de que fuese a funcionar todo como nosotros pretendíamos, nos pusimos en contacto con Desguace Aero.com un desguace de allí de granada de donde pretendíamos conseguir nuestra decoración.

Compramos tres vehículos antiguos que no funcionaban pero cuyo exterior, chasis y demás, estaba en perfectas condiciones. Se trataba de un Renault Clio pintado como en los rallys, un BMW Isetta (del que por cierto me enamoré) en color rojo, y un Mercedes Benz 220S en solor beis. Obviamente todos los vehículos tuvieron que ser transportados a la finca donde se celebraba el evento con una grúa. El BMW Isetta se puso a la entrada y se decoró con flores muy hippies, dando un estilo muy vintage, y creo que no hubo ni un solo invitado que no se hiciera una foto con él. El Clio se puso en la zona del Cocktail con carteles llenos de flechas indicando la dirección de los aseos, la zona de las mesas del banquete, la zona de baile, la mesa de firmas y la barra libre. Y el Mercedes estaba colocado justo detrás de la mesa presidencial en el banquete, decorado con flores blancas y un enorme cartel en el parabrisas donde se podía leer: just married.

El BMW Isetta fue la estrella de la boda

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Pero esto no fue lo único. Cada mesa tenía el nombre de un motor diferente y los centros de las mismas estaban hechos con piezas de vehículos, pequeñas y bien limpitas, que también compramos en el desguace. Por ejemplo, un centro de mesa era un volante de estos que viene con un tapizado de madera y alrededor del mismo fuimos enrollando diferentes flores silvestres y mucha paniculata, quedo precioso.

También colocamos, a lo largo de todo el camino que llevaba desde la parte de la entrada hasta la parte trasera de a finca, donde tendría lugar la ceremonia, neumáticos con flores en el centro haciendo zigzag a ambos lados. ¡Hasta el photocall tenía de temática el mundo de la automoción! Quedó todo estupendamente.

Obviamente esto es algo que sólo se puede montar si la pareja dispone de un buen presupuesto pero quedó tan bien, y la pareja e invitados se mostraron tan encantados que he decidido contaros mi experiencia como organizadora de bodas en el mundo del motor. Toda una pasada.