Que los niños vuelvan a ser niños

Quiero ir con mi prima a ver Barcelona, una ciudad que llevamos años diciendo que vamos a ir y que nunca nos animamos, pero esta vez estamos decididas. Llevamos varios días decidiendo si ir a un hotel o a un apartamento, y la verdad es que yo he sido más partidaria siempre de hoteles, ella por el contrario prefiere apartamentos. Se lo comentamos a una amiga, que estábamos indecisas, y nos dijo que ella se había alojado durante casi dos semanas en el hotel Mercer, que está situado en una zona genial en Barcelona con acceso a sitios muy bonitos para visitar, y que el trato que recibió allí no lo había recibido en ningún hotel hasta entonces. Dice que las habitaciones estaban muy limpias y con unos detalles perfectamente cuidados, que tuvieron un pequeño problema y lo solucionaron en pocos minutos… en fin, me habló tan bien de este hotel que hemos decidido las dos reservar para nuestro viaje una habitación en este hotel. Y si mi tía me dice que es el mejor, es que es el mejor, y la verdad que las fotos que he visto en la web, son preciosas, y los precios me parecen bastante económicos. Así que, !Barcelona, allá vamos!

Os voy a contar un pequeño secreto, mi prima y yo somos dos payasas… no de lo que os estáis imaginando, payasas de verdad, de las que se disfrazan y van a los cumpleaños de los pequeños a hacerles reír, de las que van a hacerles trucos con los globos y pañuelos de colores, a distraerlos mientras los padres hablan de sus cosas y descansan un poco de ellos… ver reír a los niños es lo que nos da vida a nosotras, su inocencia, su curiosidad por querer saber de todo, sus aplausos y que pidan más y más… Os cuento esto porque así aprovecho y os doy ideas para fiestas de cumpleaños de vuestros hijos, para que no sea la típica fiesta que ponemos ganchitos, palomitas, patatas… y una tarta de chocolate, donde los niños corren alrededor de la mesa comen y se van a jugar a la play. Oye, que está genial y es lo que me han hecho a mi siempre, pero más que nada por si queréis cambiar y hacer otro tipo de fiestas, y que tampoco salgan muy caras, hoy en día entiendo que no estamos para gastos, y mira que vivo de ello yo, pero hay que pensar también en la economía. Eso ya depende de cada uno.

Recomiendo tener algunas actividades pensadas para los pequeños, si no contáis con la ayuda de algún payaso o mago… y sobre todo que se alejen del tema tecnología, no tele, no móviles… por favor hagamos que los niños sean niños, que jueguen con lo que tienen sin tener que hacer uso de la tecnología que los deja luego embobados… por eso digo de hacer juegos con ellos, preparar por ejemplo globos de agua si el tiempo y las condiciones lo permiten, jugar a juegos de mesa típicos, jugar al juego de la silla, que es el juego de toda la vida, pero que debido a todo el avance tecnológico muchos niños ya ni lo conocen, darles materiales para que jueguen, tizas para que pinten en el suelo o en algún sitio específico, que se manchen, que jueguen entre ellos al pilla pilla, al retroceso… y os podría dar el nombre de un sinfín de juegos, de los de antes, de los que ya no existen apenas entre los niños, y os lo digo porque tengo mucha experiencia trabajando con niños y es que ya no conocen estos juegos que nos han tenido siempre tan distraídos.

Podéis ambientar el sitio con algún tema que esté a la orden del día entre ellos, depende de su edad y gustos, pueden ir disfrazados de sus personajes favoritos también, pueden hacer una especie de acampada y dormir juntos… las ideas que se me ocurren son mil, lo que pasa que no os quiero aburrir leyendo tanto. Pero pido que nos esforcemos porque jueguen e interaccionen más entre ellos, y dejamos a un lado la tecnología, los móviles, la play, las famosas tabletas, los videojuegos….

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