Cómo mantener la comunicación directa en el evento

Tanto si sois organizadoras/es de bodas y eventos profesionales como si sois aficionados o amateur y habéis organizado ya algún evento os habréis dado cuenta de lo importante que es poder estar comunicado con todo el equipo. Cuando estoy en la entrada del lugar de celebración controlando la llegada de los invitados y el DJ tiene una duda sobre la música de la llegada de los novios necesito poder hablar con él sin necesidad de desatender el puesto en el que estoy en ese momento.

Cuando empecé en todo esto recurría mucho al móvil, pero sale caro, y hablar por whatsap no es rentable porque siempre te arriesgas a que la persona con la que quieres contactar reciba el mensaje pero no lo vea inmediatamente y a veces es necesaria una actuación instantánea. Al cabo del tiempo, tras pensar en varias posibilidades, empecé a trabajar con Walki Talkies que, puede parecer un poco ochentero pero es perfecto en estos casos y funcionan a las mil maravillas.

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Walkie Talkies

Obviamente, los walkie talkies de ahora no son como los de antes, la tecnología que llevan es muchísimo mejor y se nota porque el sonido es nítido, no hay apenas interferencias y el alcance de onda es mucho mayor. En Milwalkies.es podréis adquirir walkies a buen precio. Aseguraos de ver bien el catálogo porque tiene una gran variedad de walkies talkies con diferentes características y dependiendo del uso que le vayáis a dar os beneficia más un modelo u otro. Contactad con ellos si tenéis dudas, son unos chicos realmente majos.

La semana pasada lleve una boda en Sevilla donde el uso de los walkies fue realmente necesario. Se trataba de una finca amplísima donde el jardín estaba dividido en secciones. A la llegada de los invitados, la pareja decidió ser un poco original y en lugar de que ellos fueran recibidos por familiares y amigos llegando un poco más tarde que los demás, decidieron hacer justo lo contrario y llegaron ellos 15 minutos antes que el primer invitado para poder ir recibiéndolos a todos conforme llegaran a la finca donde tendría lugar el banquete y la fiesta. Por este motivo, yo tuve que quedarme con ellos a la entrada asegurándome de que tenían cubiertas todas las necesidades y tenía a un compañero organizando el aparcamiento a la entrada, a mi socia en el coctel empezando a mover a los camareros para que sirvieran bebidas y aperitivos a los primeros comensales y a una empleada unos metros antes de la llegada al coctel con una cesta llena de tacones de plásticos adaptados para dar a las invitadas que llevaran el tacón demasiado fino porque, al tratarse de una finca de césped, es fácil hundirse en la tierra. Gracias a los walkies tenía a todos conectados conmigo y ante la mínima incidencia me daban aviso. Cuando el aparcamiento se llenó y seguían llegando invitados tuve que salir disparada hacia la gerencia de la finca de eventos para pedir que abrieran el segundo aparcamiento y gracias a la buena comunicación pude estar al tanto de cómo iban los aperitivos, cuantas tapas quedaban por servir y el tiempo que teníamos para ello.

Durante la comida ocurrió lo mismo. Yo permanecí atenta a los novios intentando que tuvieran todo lo que necesitaban mientras, a través de los walkies, pedía al DJ que pinchara una música u otra (ya que los novios tenían planeado donde dar ciertos obsequios y sorpresas a sus invitados dependiendo de la música), también tenía comunicación directa con mi socia que era quien iba a dar los detalles de boda y, por supuesto, con el resto de empleados.

La finca donde se llevó a cabo la boda, por si os interesa, fue en Hacienda Mesa del rey, un lugar mágico con mucho encanto la verdad.