La Organización de Eventos, una profesión muy sociable

Parece que fue ayer cuando recién me graduaba en la Escuela Universitaria Formatic-barna, una de las mejores escuelas de Barcelona en las especialidades de Turismo, Comunicación y Empresa y donde hace años cursé el Grado de Relaciones Públicas y Marketing, adquirí una formación muy completa para trabajar como profesional de Marketing.

Lo curioso es que fue trabajando como me di cuenta de que lo que realmente me gustaba era la Organización de Eventos.

Empecé de becaria en una empresa de Marketing Digital, llevaba su estrategia integral de Marketing en las redes y asesoraba sobre cómo enfocar su contenido y dar más visibilidad a la marca.

Era un trabajo apasionante, pero me pasaba el día sentada frente al ordenador, exprimía al máximo mis momentos de descanso para socializar con todos mis compañeros, porque lo que a mí más me gustaba era tratar con la gente.

Se trataba de una empresa pequeña, así que no tardé en hacer migas con todos, mi jefa me cogió mucho cariño y empezó a ofrecerme tareas más cercanas a la organización de eventos que al Marketing.

Más tarde me comentaría que fue en mis ratos libres donde vio todo mi potencial y, que, aunque mi formación y trabajo en el Marketing de su empresa era excelente, sabía que mi punto fuerte iba a ser en la Organización de Eventos.

Así que se convirtió en mi mentora, me dio la confianza que necesitaba para sacar el máximo partido de mis habilidades.

Lo cierto es que mi jefa estaba en lo cierto y la organización de eventos se me daba de forma natural, lo hacía sin ningún esfuerzo y me sentía realmente en mi salsa.

Habilidades que debe tener una buena Organizadora de Eventos

Cuando un amigo me describe siempre lo hace empezando por explicar lo sociable que soy, al parecer para muchos se me da realmente bien socializar y muchos lo consideran una gran habilidad.

Es curioso, porque para mí, como siempre ha sido algo que me sale sin esfuerzo, nunca me había planteado realmente que fuese algo que le costara a la mayoría de la gente.

Recuerdo que cuando estudiaba en la universidad ya había tenido algunos indicios, ya que cuando hacíamos trabajos en grupo siempre era yo quien me encargaba de organizar los grupos, de elegir donde reunirnos y de ponernos a todos de acuerdo.

Sin embargo, cuando estudiaba no pensé que lo mío fuera la Organización de Eventos, fue trabajando cuando lo tuve claro.

Una vez que finalicé las prácticas decidí hacer un máster en Organización de Eventos, en la misma escuela, para seguirme formando y seguí trabajando organizando eventos en la empresa en que hice mis prácticas.

Mi jefa decidió contratarme para hacer trabajos puntuales como organizadora de eventos y como fui ampliando mi cartera de clientes, no tardé en poder darme de alta como autónoma.

Está claro, que como en cualquier profesión para ser una buena Organizadora de Eventos es necesario mucho esfuerzo, perseverancia y creatividad.

Así es, para ser una buena Organizadora de Eventos hay que tener mucha inventiva y ser muy resolutivo, ya que en caso de que surjan imprevistos de última hora tenemos que tener la capacidad de dar soluciones de forma rápida y efectiva.

Si bien, no hay nada mejor que la experiencia para hacer callo en la profesión y terminar de entender bien todo lo que se necesita para ser una buena Organizadora de Eventos.

Con el tiempo entendí por qué mi jefa había visto en mí las cualidades de una buena Organizadora de Eventos, ya que todas esas cualidades eras una clara descripción de mi personalidad.

 Es muy importante ser habilidoso para estar en todos y cada uno de los detalles del evento que organizas, también es fundamental ser muy creativo para saber cómo invertir mejor el tiempo, dinero y recursos para conseguir un evento excepcional.

Ser atento y observador se convierte en una cualidad que puede ayudar a anteponerse a muchos problemas.

Por otra parte, una buena organizadora tiene que tener siempre una actitud muy positiva para hacer frente a los múltiples imprevistos que pueden surgir y plantear soluciones con efectividad, además de transmitir esta energía en el evento.

También es vital saber trabajar en equipo, ya que son muchas las personas implicadas en el proceso de organizar un evento desde los proveedores a los clientes.

Y, por supuesto, ser muy sociable y respetuoso, puede que esta sea una de las características estrella y, desde luego, una de las razones que describirían mi destino profesional.

Ahora bien, es necesario guiar y pulir estas habilidades con una formación de calidad, pero está claro que, en caso de poseer estas habilidades, la Organización de Eventos puede ser la profesión perfecta para canalizarlas.