Celebra tu boda en un jardín

¿Quién no ha visto una de esas bodas idílicas que salen en las películas que vienen de Estados Unidos donde los novios se casan en un jardín? Pues bien, ya sea tu boda en Cádiz o en el norte de España, se trata de algo que también se puede hacer aquí. Aunque nos parezca una americanada o que aquí no se lleva, ¿por qué no? ¿Qué nos impide celebrar una boda así?

Realmente es mucho más fácil de lo que pensamos y tiene que resultar tan costoso como pueda parecer a simple vista. Es más, muchas personas tienen un amigo con una finca que nos pueda prestar, un abuelo con un terrenito en el pueblo… Cualquier lugar es bueno para adaptarlo y darse allí el “sí, quiero”. Ni siquiera necesitamos contratar o alquilar una finca carísima donde nos preparen toda la parafernalia. Podemos hacerlo nosotros mismo, eligiendo nosotros la decoración y dándole así ese toque distintivo y personal que hará del día una celebración única.

Una vez que tenemos el terreno, debemos adecuarlo, como decíamos, a la fiesta que vamos a organizar. Por ejemplo, si se trata de un terreno poco cuidado podemos comenzar a adecentarlo con algo tan sencillo como la instalación del césped artificial. ¿A que ya cambia la idea que tenemos de ese espacio con el césped sintético?

Pues bien, ya tenemos el suelo perfecto e idílico. Ahora vamos a dar el siguiente paso. Este es importante en dos sentidos: delimitar y evitar las inclemencias meteorológicas. Nos referimos a la instalación de pérgolas o cubiertas de madera. El uso de estas instalaciones nos ayuda a delimitar el espacio de celebración en caso de que la finca sea demasiado grande para el número de invitados que vamos a tener, y también para evitar que algún fenómeno meteorológico como la lluvia o el viento se presenten como invitados no esperados y nos empañen un día tan especial. Con una pérgola o con la instalación de un cenador podemos evitar todo esto. Asimismo, podemos también utilizar una tarima de exterior para darle un toque acogedor a este espacio que hemos constituido.

La iluminación es muy importante también a la hora de organizar una velada en un jardín. Y es que no siempre las bodas son de día, por lo que podemos jugar con las luces para crear un ambiente íntimo y especial. Podemos comprar lámparas en Madrid si nuestra boda es en esa ciudad o en cualquier otro lado, se trata de un paso muy sencillo que tampoco nos robará una gran cantidad de tiempo, ya que conocemos tiendas de este tipo en cualquier ciudad. Además, una buena forma de darle un toque diferente y romántico es combinar el uso de las lámparas con unas preciosas velitas de colores, formas y aromas que podemos distribuir por las mesas, por los acabados de la carpa que cubre la celebración y, por qué no, colgarlas incluso de las ramas de los árboles. Esto último, que parece muy sofisticado, es también barato y sencillo. Un tiempo antes de que se celebre la boda podemos ir guardando los botes de cristal que tenemos en casa y que se terminan, como los tarros de espárragos, de aceitunas… Los lavamos bien y les retiramos las etiquetas dejándolos a remojo unas horas en agua caliente para que no queden restos; serán unos espacios ideales para colocar dentro las velas y colgarlas de cualquier lugar evitando accidentes que no queremos nunca, y menos el día de nuestra boda.

Otra de las cosas que necesitamos tener en cuenta para no tener que trabajar ese día o los días previos y que es algo que podemos encontrar también en cualquier ciudad es la comida. Podemos contratar una empresa de catering para bodas en Alicante, y prácticamente por toda la geografía de nuestro país. Al igual que los pasos anteriores, esto sigue sin ser una gran complicación, ya que muchos novios alquilan espacios para celebrar sus bodas, como antiguos conventos, ruinas restauradas, castillos, chalés… No dista de lo que quieres organizar en un jardín. Una buena empresa de catering ofrece todo tipo de soluciones a la pareja; no solo se ocupan de preparar la comida y todo el menú en general, incluyendo las bebidas y la tarta nupcial, sino que también ponen las mesas, las sillas, la mantelería, la cubertería… Además cuentan con varias opciones, y los novios recibirán asesoramiento para saber qué decoración pega más con el espacio elegido.

Por último, para darle un toque especial a la boda, podemos elegir unas bonitas copas de gin-tonic de Giona para repartir entre los invitados durante el final del evento, cuando se acerque el momento de la música y de la discoteca.

Y no olvidemos inmortalizar el feliz evento contratando a un fotógrafo de bodas profesional como Sergio Cuerto o contratar un especialista en vídeos de bodas en Madrid como Magnolia Studio.

Como veis, nada más complicado que una celebración de boda al uso y tan idílica como en las películas románticas.

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