¡Manos al fondant!

El sábado pasado organicé una fiesta a uno de mis hijos, tiene 10 años, y el caso es que le encanta la repostería. Entonces se me ocurrió organizar con sus amigos algunos talleres para que hicieran varios tipos de postres. Al principio la idea me daba un poco de miedo, quizás a los demás no les gustaba eso, pero al final todo salió genial y quedaron todos muy contentos. Quise que tuvieran todo tipo de material para hacer postres distintos, así que decidí comprar los utensilios en Menaje Chef. Les llamé y la verdad es que en seguida aclararon todas mis dudas por teléfono, así que me decidí a comprar estos utensilios para repostería que me llegaron al cabo de los pocos días. Ofrecen otras cosas, no solo objetos de repostería, también utensilios para cocinar, herramientas para barbacoas y paellas… la verdad es que os recomiendo que acudáis a ellos si queréis algo relacionado con el tema cocina, porque el trato fue estupendo.

En la cocina en mi casa, les puse todos estos utensilios que había comprado, más algunos que ya tenía yo en casa, y les dejé la mesa limpia y preparada para que empezaran a hacer postres. Una vecina mía, se le da genial el tema de repostería, y vino a ayudarnos a casa para echar una mano a los chicos, y así me ayudaba a mi también con todo. Les dijo que eligieran ellos la receta que querían y ella les guiaría en los pasos a seguir para hacerla ( si es que no elegían algo mega complicado claro), resulta que cada niño empezó a elegir un postre distinto, y al final entre mi vecina y yo nos decantamos por elegir varias de las ideas que habían dado, y hacerlo todos a la vez porque si no veíamos que iba a ser difícil ayudar a cada uno con un postre distinto. Una de las ideas que tuvieron los chavales fue usar fondant, que además está muy de moda hoy en día( y muy rico, todo hay que decirlo), y como mi vecina tenía un montón en su casa decidió dejárnoslo. Les dijimos que usando todo de lo que disponíamos en la mesa, se les ocurriesen cosas para hacer con el fondant, así podrían dar rienda suelta a su imaginación y creatividad.

Es curioso ver las cosas que se le ocurrían a cada uno. Hugo, uno de ellos, se le ocurrió hacer como un pastel con forma de nave espacial ( está todo el día diciendo que quiere ser astronauta), ¡la verdad es que se parecía más una caja de zapatos que una nave! Pero qué más da, lo importante es que para él era su nave y disfrutó mucho haciéndola. Otro de los niños por ejemplo hizo algo parecido a un móvil que tenía uno de sus padres… claro con el tema del whatsapp y todo, pues no para de pedir que le compren un móvil, y se le ocurrió hacer uno parecido, fue muy gracioso.

La verdad es que era la primera vez que ellos usaban el fondant, pero no se les dio muy mal porque es muy manejable y parece tipo plastilina, entonces se puede hacer un montón de formas con ello, y más aún que disponíamos de muchos utensilios que ayudaban a hacer formas y cortarlo de maneras distintas.

Lo único malo del asunto ( o depende de como se mire es malo o bueno), es que los niños no paraban de comer cachitos de fondant durante el proceso, entonces claro, cuando llegaron a casa ninguno quería cenar, y al día siguiente varios de ellos con dolor de tripa. Si es que es normal, no paraban de llevarse la mano a la boca, y está muy bueno claro que sí, pero también empacha mucho y hay que tener cuidado. Pero qué queréis que os día, los chicos se lo pasaron genial y disfrutaron mucho, yo me quedo con eso, que de vez en cuando un empacho tampoco es tan malo y menos si es de algo dulce, y mas los niños que lo queman en seguida jugando y corriendo al día siguiente. Os quiero dejar algunas ideas por si queréis hacer esto también con vuestros peques.

 

 

 

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